viernes, 18 de diciembre de 2009

Un zurdazo de Palermo y una pintura de Gallardo adornaron el primer superclásico del año

El primer superclásico del año terminó empatado, pero el Millonario terminó celebrándolo un poco más. El punto le ayudó a River a mantenerse en carrera por el torneo clausura, que al final terminó añorando. Lo mismo le sucedió a Boca, que ya había enfilado sus cañones a la Libertadores y que luego terminó resignándose con ver a Estudiantes campeón.

Hubo goles sí, golazos mejor dicho. Primero fue el zurdazo de Palermo que desde 30 metros le rompió el arco a los de la banda y gritó como siempre otro gol a sus clientes favoritos. Pero luego iba a llegar Gallardo, otra vez de pelota quieta a un ángulo; como en el 2008, pero en el Monumental, supo a “déjá vu”.

Sin embargo, el espectáculo no siempre es el mismo cuando estos dos no se hacen daño y terminan firmando un empate a uno en La Bombonera. Con ese resultado, los Xeneizes confirmaron aún más que el Clausura no estaba para ellos. Por su lado, el Millo se puso en la lucha, con más opciones, pero que la final no le alcanzaron.

1 comentario:

  1. a pesar de que solo hubo 5000 de river... fue como que el millonario jugara de local, los bosteros solo usando paralantes, la gente river usando los pulmones...

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